La alegria ante Todo

La alegria ante Todo
Siempre Gracias

lunes, 23 de abril de 2012

La Tristeza del ave fenix



Sigo aquí…
alzando mis alas en el viento
dejándome caer por los precipicios
que la vida me ofrece

El viento no me gusta,
hiere mis largas alas de fuego
mientras sigo cayendo
no me siento

Mi cuerpo es liviano
y mis lagrimas caen
mas lento de lo caigo,
tal vez el caer 
es el motivo
de la tortura de mi muerte
que no debe ocurrir

Y sigo cayendo…
solamente acompañada
por la cristalización
de mis recuerdos descuidados
que en mi densidad de caída
se mantienen suspendidos
como precipitaciones desesperadas.

No sé si lo podré soportar
me aborrece esta sensación,
esto no es lo mío,
sin embargo, pareciera que no es
nada más que
el antojo de unos
infantiles sollozos.



Soledad


Dime tú que anhelas soledad
Porque en este momento
Pudiendo estar acompañada
prefieres olvidarte de mi alma

Dejadme caminar contigo
junto a nuestro amor silencioso
que se desprende de estos cuerpos vacíos.
Dejadme acariciar tu pensamiento
para que abandones tu melancolía
pero no me abandones
no me dejes botada
mi alma necesita tu compañía,
permíteme acompañarte soledad
No te vayas de mi lado
sin explicarme
porque vaciarme cuando puedes albergarme

Quédate conmigo
pero ahora vete
Ahora olvídalo
no me expliques
solo dame tu mano desierta
y caminemos juntos,
en tu desesperanza.    

domingo, 8 de abril de 2012

Dame tus labios y te lo digo


Kilos y kilos son lo que pesan mis manos
cuando me siento a tu lado
y tu mirada no se dirige a la mía.

Ojos hostigosos de ver
mirada eterna.

Bien me siento junto a ti
porque mi cuerpo se tranquiliza,
sin embargo, no olvido el daño
que tus labios carnosos y espinados
pueden llegar a provocarme,
pero te digo
Dámelos, solo dámelos
quiero la muerte por el deseo.

En un segundo me encuentro fascinada,
fascinada por el cariño que emano por ti
y por esos ojos brillosos y apasionados.

Olvido mi táctica de ataque,
olvido mi arrogancia y mi vanidad
para sentarme una y otra vez
en la misma habitación.

Sé que te podre encontrar en nuestro lecho
para abrazarte y confundirme nuevamente
por un hombre distante y frio
que solo a mí me provoca
un fogoso sentimiento.

Ahora me pregunto
qué le queda a una mujer inmune
más que el mismo hielo
más que la soledad junto a un cigarrillo.






Dedicado a quien me enamoró con la esencia.