Sigo aquí…
alzando mis alas en el viento
dejándome caer por los precipicios
que la vida me ofrece
El viento no me gusta,
hiere mis largas alas de fuego
mientras sigo cayendo
no me siento
Mi cuerpo es liviano
y mis lagrimas caen
mas lento de lo caigo,
tal vez el caer
es el motivo
de la tortura de mi muerte
que no debe ocurrir
Y sigo cayendo…
solamente acompañada
por la cristalización
de mis recuerdos descuidados
que en mi densidad de caída
se mantienen suspendidos
como precipitaciones desesperadas.
No sé si lo podré soportar
me aborrece esta sensación,
esto no es lo mío,
sin embargo, pareciera que no es
nada más que
el antojo de unos
infantiles sollozos.