Día convirtiéndose en noche
Quema el borde de mi alma
En la noche me vuelvo luminosidad.
Se apaga el fuego
Se deshacen mis huesos
En la noche me corta el aliento,
Se come mi lengua
Atrás, reversa, regreso.
En la noche lo real yo veo
Oculto en la luz del día
Ojos cosidos, sonrisa blanca
Sonámbulo,
Deambulo los pies
Al ritmo de un tambor
Manos cerradas, cabeza confusa
Permanezco,
En la obscuridad neblinosa
Al mecer de un bosque Tupido
Y allí, agonizante perduro.
En la Noche aún vivo
En el día aún no existo.
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